Historia

Los inicios

Los inicios del fútbol en Miranda de Ebro tuvieron lugar en el Colegio Sagrados Corazones. Por aquel entonces un grupo de alumnos del externado se reunió para formar un equipo al que llamarían “El Deportivo Mirandés”. En esa misma época surgió desde ese mismo colegio el “Deportivo Interno de los SS.CC.” Por sorprendente que parezca este fue el embrión del actual Club Deportivo Mirandés.

El primer partido entre estos dos primitivos equipos se celebró el 24 de febrero de 1917 en los prados de Fuentecaliente, el cual ganó el primero de los equipos por dos goles a cero, marcados por el capitán Aragüés en la primera mitad y por Emilio Sáez en la segunda.

A lo largo de los años estos equipos fueron creciendo y modificando sus nombres, tales como el Sporting-Club-Mirandés, o el Deportivo S.C. en 1919.

Durante un verano, un grupo de chavales fervientes seguidores del “foot-ball” , lograron tras grandes esfuerzos y sacrificio económico, construir la primera sociedad que fue llamada SPORTING CLUB MIRANDÉS. Y lograron la cesión del terreno enclavado en la Avda. Del Generalísimo Franco que más tarde fue su campo de juego, hoy desaparecido. Y en sus fiestas patronales de Septiembre se dio el primer partido con el infantil del LOGROÑO RECREACIÓN CLUB.

De aquellos entonces data el fútbol mirandés. Más tarde desaparece este Club y se forman el Miranda F.C. y el Blanco y Negro, y de su fusión nace el 7 de Enero de 1922 el Miranda Unión Club.

El Club Deportivo Mirandés

El día tres de mayo del año 1.927 es una fecha histórica parael fútbol en Miranda de Ebro. Ese día nacía el Club DeportivoMirandés. cuando un grupo de amigos reunidos en “La Perejilera”, un conocido y muy frecuentado local de baile y diversiones de la época, se estableció como primera junta directiva, eligiendo como primer a junta directiva los cargos siguientes:

Presidente : el notario D. Arturo García del Río ; Vicepresidente: D. Mariano Losa; Secretario: D. Estebán Sabando; Vice-secretario: D. José de Zúñiga; Contador: D. Pelayo Díaz; Tesorero: D. Jaime de Santiago; Vocales: D. Cipriano Gordo, D. Luis Fernández, D. Santos García, D. Luis García.

El capital inicial de esta sociedad estaba constituido por 666 acciones de 15 pesetas.

Además de constituirse en club deportivo, los componentes de aquella primera asamblea y junta directiva tomaron otra serie de resoluciones que con el tiempo se convirtieron en muy importante y decisivas. En primer lugar, acordaron denominar a la sociedad “C.D. Mirandés”. Novedad en cuanto que se hacía alusión íntegramente a la procedencia del equipo. Aunque algunas formaciones anteriores llevaron el apellido “Mirandés”, y el equipo de los externos de los Sagrados Corazones se autocalificaban como “Deportivo Mirandés”, es ahora cuando la denominación se convierte en algo constante y emblemático.

Otra de las disposiciones que con el paso de los años pasó a ser algo consustancial con la entidad fue la adopción de los colores rojo y negro como distintivos de la indumentaria del equipo. Además se estableció la primera junta directiva que empezó a realizar gestiones para formar un equipo de fútbol con los valores más importantes de la localidad, muchos de ellos formados en el colegio de los Sagrados Corazones, a entrar también en contacto con otras sociedades deportivas foráneas, y a buscar un lugar para poder jugar con las mínimas garantías. No olvidando desde el principio, y haciendo honor a su denominación del club deportivo, su labor de propagar la práctica de otros deportes además del fútbol.

Buena parte de aquellas primeras gestiones cristalizaron con la formación de una potente escuadra integrado por los siguientes jugadores :Quiles, Zuñiga, Riquelme, Cadiñanos, Boutefeu, Zornoza, Antonio García, Fidel Angulo, Urbina, Román, Javier Rodríguez.

El primer encuentro del Mirandés tuvo lugar en el viejo campo de Krone frente al club vitoriano del Arabarra. El conjunto mirandés venció por 1-0, tanto marcado por Fidel Angulo.

Abandonada la vieja campa de Krone, el club se muda al campo de la calle “La Estación”, situado entre las calles Dr. Fleming y Ciudad de Haro.

Esta fue la casa del C.D. Mirandés durante 22 años, sólo interrumpidos por la guerra civil.

La posguerra

Tras la contienda militar, el fútbol vuelve a Miranda de Ebro, aunque en los primeros años toda la actividad se reduce a encuentros amistosos entre el cuadro rojillo y equipos formados por militares.

No fue hasta Marzo de 1942 cuando antiguos directivos y aficionados decidieron reorganizar el club. El club partió desde regional, y en 1944, tras laboriosas gestiones de la directiva, presidida por Ramiro Dulanto, se permitió al Mirandés participar en tercera división (concretamente en el grupo III). El debut tuvo lugar el 24 de Septiembre de 1944 empatando a dos goles contra el Vasconia de San Sebastián. Desde entonces, y hasta 1968, el club permanecería en tercera división.

El Estadio Municipal de Anduva

La decisión de RENFE de construir casas para sus empleados en el lugar donde tenía enclavado el Mirandés su terreno de juego hizo obligado buscar un nuevo emplazamiento.

En la sesión de la corporación municipal de Miranda de Ebro del día 3 de Mayo de 1949 se acuerda construir el Estadio Municipal en el termino de Anduva. La idea inicial era construir un complejo deportivo o “Stadium”, que pudiese albergar otro tipo de competiciones deportivas ajenas al fútbol, pero el elevado coste de la obra hizo que al final el Consistorio optase por un campo de fútbol, cuyo coste ascendió a 693.000 pesetas.

A finales del mes de Julio de 1949 se comienza a construir el nuevo campo de Anduva, que se estrenaría el 18 de Septiembre de ese mismo año en partido oficial del campeonato nacional de liga de tercera división frente al C.D. Guecho, correspondiendo la victoria al conjunto local por 3-2. La inauguración oficial del nuevo campo tuvo lugar el 22 de Enero de 1950 en un partido jugado contra el C.D. Logroñés que se llevó la victoria por 0-1. Desde entonces esta ha sido la casa del Club Deportivo Mirandés.

Las Bodas de Plata

En la temporada 1952-53 el club celebró sus 25 años de existencia. Pero el momento no era ni mucho menos el mejor de la entidad. El club atravesaba por un momento delicado en el plano económico e institucional, lo que incluso hizo peligrar su existencia. Estos avatares produjeron un cambio en la presidencia, a la que accedió Rafael Fernández España, que logró solventar los problemas económicos y llevar al equipo a culminar una gran temporada en lo deportivo, al acabar en tercer puesto, su mejor clasificación hasta entonces.

Mucho peor rodaron las cosas en la temporada siguiente, donde sólo una reestructuración acaecida en tercera división impidió el descenso rojillo a categoría regional.
Pero la mejor campaña del Mirandés en esta época corresponde a la 57-58, cuando, bajo la presidencia de Andrés Espallargas, y con Juan Malón como técnico, el club finaliza en segunda posición disputando la fase de ascenso. En la primera ronda logró superar al Amistad de Zaragoza, pero no pudo vencer al Castellón en la siguiente, viéndose obligado a continuar en tercera división.
A partir de ahí el Mirandés iniciaría una travesía por el desierto de la tercera división, sin pena ni gloria, que se extendería hasta 1968.

Época de cambios

La década de los 70 arrancaba con Agustín Ortiz como presidente, y Nemesio Esparza como entrenador. Sería en estos años cuando el club de Miranda de Ebro se convertiría en uno de los grandes de tercera división, y lograría el ascenso soñado por todos sus seguidores.

Pero los comienzos no fueron tan prometedores. Como, por ejemplo, en la temporada 72-73, donde se vio obligado a jugarse la permanencia en la categoría en una eliminatoriai frente al Alicante, objetivo que cumplió con holgura. Un año después la circunstancia se repitió, teniendo que superar en esta ocasión al Arenas de Getxo, y con mayores apuros que un año antes.

Mediada la década llegaba a la presidencia del club Victoriano Aguirrebeña, que introdujo cambios importantes en el club, dotándole de una modernidad desconocida hasta entonces.

Es digno de recordar también de estos años las eliminatorias de Copa disputadas entre 1974 y 1976 contra equipos de segunda división A, tales como el Sabadell o el Elche.

Y en la temporada 1976-77 se logra, por fin, el ansiado ascenso a segunda división B, que además coincide con las bodas de oro del club, y desborda la alegría de todos los aficionados rojillos que llevaban largos años esperando este evento.
En su debut en la categoría de bronce del fútbol español logro mantener la categoría, y para el recuerdo queda la eliminatoria de Copa del Rey frente al Valencia de Kempes que eliminó al cuadro rojillo de la competición.

La temporada78-79 es una de las más recordadas por los aficionados rojillos. El Mirandés realizó una gran campaña en segunda división B llegando a la última jornada con posibilidades de ascenso. El rival era el Langreo, y durante 89minutos el Mirandés fue equipo de segunda división A, pero un tanto en el último minuto del cuadro asturiano dejó a los seguidores rojillos con la miel en los labios.

Los años 80 y 90. Crisis

El comienzo de la nueva década trae problemas serios al Mirandés, hasta el punto de ver en peligro su continuidad.

Al acabar la temporada 1980-81 pierde la categoría, la Junta Directiva dimite, y se hace cargo del club una junta gestora encabezada por José Luis Solana. La situación económica era más que preocupante y se optó por una política de ahorro y austeridad, recurriendo a jugadores destacados de Miranda, y a entrenadores locales, tales como Pálix o Grijuela.

Entre apuros económicos, disminución de socios y falta de ilusión de la afición se llegó a la temporada 1986-87, con Felipe Lanero en su segunda etapa como presidente del club. El Mirandés se estrenaba en el nuevo grupo XV de tercera división, compuesto por clubs navarros y riojanos, y logró de nuevo el ascenso a segunda división B.
Sólo un año lograría el cuadro rojillo permanecer es dicha categoría, y el Mirandés iniciaría la temporada 1988-89 de nuevo en tercera división. Pero el regreso fue efímero ya que el cuadro de Anduva, que comenzó la temporada dirigido por el tándem Iñaki Espizua y Juan Manuel Lillo,logró de nuevo ascender de categoría.

La temporada del Mirandés en segunda B fue dramática. El cuadro dirigido desde el banquillo por Tomás Balbás no logró certificar su permanencia en la categoría hasta la última jornada, venciendo por la permanencia al Osasuna Promesas.
Al acabar la temporada Felipe Lanero presentó su dimisión como presidente del Mirandés, y su puesto fue ocupado por José Molinero.
Pero no pudo repetir el Mirandés su éxito en la campaña siguiente, y de nuevo retornaba a tercera división.
El 16 de Febrero de 1992 se inaugura la iluminación del Estadio de Anduva. Para festejarlo se organiza un encuentro amistoso internacional que enfrenta al Mirandés con el Dukla de Praga.

En lo deportivo se cernían negros nubarrones sobre el cuadro rojillo, que tras tres años consecutivos en tercera abandonó la categoría, para regresar a … regional.
De nuevo la crisis económica,y el fantasma de la desaparición sobrevoló Anduva. En estos delicados momentos Luis Arriola se hizo cargo de la presidencia de la entidad. Dos años duró la estancia del club en regional, y tras una excelente campaña 1996-97, concluyó invicto y retornó a tercera división.

La ilusión de los aficionados renació y comenzaron a albergarse esperanzas de lograr de nuevo el ascenso a segunda división B.
El primer intento lo haría el Mirandés en la campaña 1999-2000 cuando logró jugar el play-off de ascenso, pero sin conseguirlo.

75 años del Club

En Mayo de 2001 en el seno de la Asociación de Veteranos surgió la idea de impulsar una serie de actos para conmemorar los 75 años de existencia del club. Tras conversaciones con el presidente del club, José Zapater, se forma una comisión de trabajo encargada de llevar a cabo los actos conmemorativos del club.

Tras varias reuniones la comisión quedó formada por: José Ramón Urbina, José Zapater, Félix Pipaón, Javier Medina, Pedro Lanero, Koldo Madariaga, José María Garraza, José Ignacio Ugarte, Julio Bañuelos, José Clemente, José Luis Solana, Victoriano Aguirrebeña, Saturnino Moreno, Demetrio Iglesias, Miguel Ángel Adrián, Juan Francisco Iruarrizaga, Daniel Grandmontagne, Gonzalo Martínez, Agustín Pérez, Sergio Montoya, José Luis Caballero, Maribel López, María Jesús Zárate y Rubén Saiz.

Entre los diversos actos realizados con motivo del 75 aniversario cabe destacar un torneo cuadrangular juvenil, disputado entre el Deportivo Alavés, Real Valladolid, Selección de Miranda y Mirandés, que ganó el cuadro vitoriano. Y un torneo triangular entre los primeros equipos del Club Deportivo Mirandés, Alavés y Real Valladolid, que fue el que se impuso en el torneo.

Además de estos eventos deportivos se celebraron diversos actos culturales, tales como diversas conferencias a cargo de los árbitros Losantos Omar y Marín López o el historiador Ramón Medina.

Otro momento importante en estos festejos lo constituyó el “fin de semana rojillo”. Los días 20 y 21 de abril, el Parque Antonio Machado acogió una gran tómbola, actividades para niños, tales como juegos, castillos hinchables… así como diversas actuaciones de música y danza a cargo de diversos grupos locales.

Y el plato fuerte fue la gala del 75 aniversario. Celebrada el 4 de Mayo en el pabellón naranja del Polideportivo Municipal. Con la asistencia de personalidades tales como el alcalde de la ciudad, Julián Simón Romanillos, el presidente de la Diputación de Burgos, Vicente Orden Vígara o el presidente de la Real Federación de Fútbol, Ángel María Villar, se rindió homenaje a todas las personas que de un modo u otro han estado vinculadas a la entidad con el paso del tiempo.

El retorno a Segunda División B

La temporada 2002/2003, la 76ª de la existencia del club, puede ser considerada como una de las mejores de su historia. Venía de ser sexto en la temporada anterior, pero desde el comienzo de la campaña el Mirandés se muestra muy superior a sus rivales, y logra un hecho histórico, al permanecer hasta la jornada 36 sin conocer la derrota, haciéndose acreedor de las alabanzas y admiración de toda la España futbolística, y logrando el “II Trofeo Invicto Don Balón”. El equipo concluye la temporada como líder destacado y debe disputar la fase de ascenso.

Encuadrado en la liguilla de ascenso junto a Huesca, Tropezón y Lemona, las cosas no pueden comenzar peor para el equipo rojillo, cosechando sendas derrotas en los dos primeros partidos frente a Huesca (1-2) y Tropezón (3-1) . La victoria en el siguiente encuentro ante el equipo de Tanos (2-1) en partido disputado en plenos Sanjuanes, le permite seguir vivo. A partir de ahí la épica. El conjunto dirigido por Peio Bengoetxea vence sus dos siguientes en frentamientos , en Huesca y Lemona, por idéntico marcador, 1-2, con goles de Chusma , en Huesca, y Julen en Lemona en el último minuto de ambos encuentros. Destacó también sobremanera el masivo desplazamiento de aficionados mirandesistas a estos dos choques, acuñándose en estos momentos la denominación de “Marea Rojilla” que a partir de entonces ya sería la forma de denominar a la hinchada de Mirandés.

En el partido que cierra la fase de ascenso ante el Lemona sólo vale la victoria. El ambiente que vive Miranda de Ebro durante toda la jornada es espectacular y las calles se tiñen de rojo, todos los mirandeses sacan sus prendas rojas de los armarios y la expectación crece conforme llega la hora del encuentro. El Lemona se adelanta en el marcador al materializar una falta en la que el Mirandés pierde a Felipe, expulsado. Apenas era el minuto 20 de la primera parte. Al descanso se llega con 1-1, gracias a un penalty en tiempo de descuento transformado por Julen. La segunda mitad es un querer y no poder, hasta que en el minuto 94 Iván Agustín conecta un zapatazo desde fuera del área, que, tras tropezar en un defensa, entra en la meta del conjunto vasco.
Es el delirio. La afición se lanza a la calle para festejar un éxito esperado y merecido , y que había llegado rodeado de épica.

El objetivo para la campaña 2003/2004 en Segunda B no es otro que mantener la categoría. Para ello el equipo de Anduva se refuerza con muchas caras nuevas, y con el técnico burgalés Félix A rnáiz Lucas, con dilatada experiencia en la categoría habiendo disputado dos fases de ascenso a Segunda A con el Burgos. La temporada se presenta dura, más aún teniendo en cuenta que el Mirandés es el segundo presupuesto más bajo del grupo II.

Pero de nuevo el Mirandés vuelve a dar la sorpresa agradable. Se sitúa desde el primer momento en los puestos altos e incluso muchas jornadas como líder, convirtiéndose en el auténtico equipo revelación de la categoría. Gallo se sitúa como pichichi, y con dos tercios de la temporada el equipo sigue en posiciones que dan acceso a la liguilla de ascenso a Segunda A. Una temporada en la que también destaca la actuación copera, donde a punto estuvo el Mirandés de eliminar a todo un primera división como el Real Zaragoza, todo ello vivido con un ambiente espectacular en un estadio de Anduva que se acostumbra a vivir llenos hasta la bandera.

Una cifra de socios cercana a los 2.800 sitúa a la “Marea Rojilla” como una afición admirada por los campos que pisa el Mirandés.
El equipo acaba tercero en la fase regular y de este modo se clasifica para jugar la fase de ascenso a segunda división. El Mirandés debe jugarse el ascenso con el Pontevedra, Lorca y Badajoz, siendo el cuadro gallego el que finalmente logra el ascenso.

Para afrontar la nueva campaña se hace una gran remodelación en el equipo, con nuevo entrenador, José Ignacio Soler, y un buen número de fichajes: Txitxo, Rodrigo, Delgado, Solaun… con la intención de asentar al equipo en la categoría y seguir brindando alegrías a su afición.

Sin embargo las cosas no salen como se habían planeado, y tras una mala temporada, sólo aliviada por la magnífica participación del equipo en la Copa del Rey, donde se elimina a la Real Sociedad, y se cae ante el Betis, futuro campeón, el Mirandés se ve obligado a disputar la promoción para evitar el descenso de categoría. Y es en esa promoción, en el encuentro definitivo ante el Talavera donde el empate a uno en Anduva hace que, por el valor doble de los goles fuera de casa, el Mirandés retorna a tercera división.

De nuevo en Tercera División

Para afrontar la nueva temporada se produce una gran remodelación en el club. Desde nuevo presidente, Félix Pipaón, hasta nuevo entrenador, Ismael Urtubi, y por supuesto, muchos jugadores nuevos en la plantilla: Txejo, Núñez, que retorna al club, Cerezo, Pereda, Pablo, Joseba…

La temporada regular es un mano a mano entre la Gimnástica Segoviana y el Club Deportivo Mirandés, sin duda, los dos mejores conjuntos del grupo. Ambos se reparten los dos primeros puestos, ocupando el club rojillo la segunda plaza.

El play-off de ascenso toca iniciarlo en tierras madrileñas, concretamente con el Cobeña como rival. Y ya el partido de ida muestra que el cuadro madrileño es superior. El marcador 3-1, aunque no es definitivo, sí se antoja muy complicado. La vuelta, en Anduva, se salda de nuevo con victoria azul, por 1 gol a 2, y el sueño del ascenso se desvanece a las primeras de cambio

Esto hace que nuevamente haya que plantear un nuevo proyecto, y eso pasa por un nuevo entrenador. El elegido es Federico Castaños, que ya había sido segundo de Féliz Arnáiz “Lucas”, en la temporada 2003/2004, pero pocos días después de su presentación como entrenador, Miguel Ángel Portugal propone a Castaños acompañarlo al Racing de Santander, por lo que el Mirandés se queda sin entrenador, contratando poco después a Miguel Sola.

Y también un puñado de nuevos jugadores llegan al club: Marín, que retorna por tercera vez, Gebara, Ateca, Iván Agustín, Mayordomo, Capapay, Breixo…

De nuevo es un mano a mano entre mirandeses y segovianos, pero en esta ocasión el gato al agua se lo llevan los rojillos, que concluyen la temporada en primera posición. El play off se inicia en Almansa, donde la victoria mínima rojilla, unida al empate a cero en Anduva da el pase a la segunda y definitiva eliminatoria al Mirandés. El rival es el Villarreal B, un equipo con jugadores muy jóvenes pero de mucha calidad. El encuentro en tierras castellonenses concluye con 3-1 para los amarillos, con un arbitraje muy protestado por los rojillos. El 2-1 de la vuelta es insuficiente y es el cuadro levantino el que logra el ascenso.

Para acometer la temporada 2007/2008 se mantiene Miguel Sola en el banquillo, y el equipo se refueza con jugadores como Denis, Salcedo, Jon Ríos, Molina…

En esta ocasión, la temporada regular es un paseo para el Mirandés, que sólo pierde un partido, y termina con 95 puntos, lo que es su record histórico.

La fase de ascenso se inicia de manera impecable, con victoria en tierras baleares, por 0-2, frente al Santanyi, rubricando en Anduva el pase a la siguiente eliminatoria al vencer 1-0.

La segunda, y definitiva eliminatoria se inicia en La Línea de la Concepción, donde el Mirandés obtiene un valioso empate a uno frente a la Balompédica Linense. Pero el encuentro de vuelta resulta más movido de lo esperado, y el empate a tres final da el ascenso al cuadro andaluz. El Mirandés deberá esperar un año más.

Para afrontar la nueva campaña se hace una gran remodelación en el equipo, con nuevo entrenador, Julio Bañuelos, y un buen número de fichajes: Kali Garrido, Tato, Cabero, Jesús, Gámiz… con la intención de lograr el esperado ascenso de categoría.

Aire nuevo

La temporada 2008/2009 no está exenta de problemas y momentos complicados. A pesar del potencial del equipo, el cuadro rojillo no consigue imponerse con autoridad en la categoría, y ve como el Palencia y el Burgos pugnan con él por el liderato a lo largo de toda la campaña.

En Enero, el máximo goleador mirandesista, Pablo Infante, se ve obligado a abandonar temporalmente la competición, a causa de unos problemas cardiacos. Los exámenes médicos revelarán que el futbolista puede continuar ejerciendo la práctica del deporte sin mayor riesgo, y el delantero burgalés se reincorpora al equipo dos meses después.

El cuadro de Anduva finaliza la temporada regular en segunda posición, sólo supuperado por el Palencia, y debe afrontar el play-off de ascenso, teniendo al cuadro aragonés de La Muela como primer rival.

Los rojillos se imponen en ambos partidos, y ven como el Peña Sport de Tafalla será su siguiente escollo en el camino. También los pupilos de Julio Bañuelos superan la eliminatoria con gran solvencia.

La tercera y definitiva eliminatoria llevará al Mirandés a enfrentarse al Jerez. La victoria por cero goles a uno en tierras andaluzas deja la eliminatoria muy de cara para el choque de vuelta, y, en un emocionante partido, el Mirandés se impone por tres goles a dos, y recupera la categoría de bronce cuatro años después de aquella fatídica eliminatoria ante el Talavera.

Antes de la temporada 2009/2010 se produce un relevo en la presidencia. Félix Pipaón deja paso a Ramiro Revuelta como máximo dirigente del club de Anduva.

Para afontar la nueva campaña en segunda división b, continúa Julio Bañuelos al frente del equipo, y se decide renovar al bloque del plantel, y realizar fichajes importantes y experimentados como Raúl García, Tártara o Iván Gómez. A lo largo de la temporada el equipo se muestra un tanto irregular, excelente fuera de casa, pero flojo en Anduva, de donde vuelan muchos puntos, lo que hace que al final de la campaña el equipo termine en décimo tercera posición, un puesto que podía haber sido muy superior si Anduva hubiese sido el fortín que acostumbraba otras temporadas. Aún así, hay que calificar de buena la temporada del regreso a segunda división B.

Ascenso a Segunda División

La temporada 2010/2011 arranca con un rostro nuevo en el banquillo del Mirandés, Carlos Pouso, y con él llegan una serie de jugadores que dan un excelente resultado, como Wilfred, César, Corral, Martins, Muneta o Alain.

Desde los primeros compases el Mirandés se instala en los puestos altos de la clasificación, y claro aspirante a disputar los play-off de ascenso. De hecho, con el billete para la fase de ascenso en el bolso, llega el Mirandés en primera posición a la última jornada, pero tras empatar con la Gimnástica de Torrelavega en Anduva, ve como es el Eibar el equipo que concluye en primer lugar.

El play-off de ascenso se inicia en Cádiz, donde el equipo cae derrotado, pero una épica remontada en Anduva lleva al Mirandés a la siguiente ronda donde es el Badalona el equipo que deja en la cuneta el Mirandés.

La última eliminatoria la disputa el Mirandés frente al Guadalajara, pero este será uno de los momentos más amargos para el Mirandés en los últimos años ya que tras vencer en tierras alcarreñas y adelantarse en el marcador en Anduva, dos goles visitantes en los últimos minutos dejan al Mirandés con la miel en los labios.

El club se rehace de la decepción y nuevamente con Carlos Pouso en el banquillo, y caras nuevas como Nauzet, Garro o Aitor Blanco, comienza una nueva campaña en la que parte como uno de los favoritos para jugar la fase de ascenso.

La temporada es excepcional, en liga, donde pronto se instala en primera posición, puesto que no abandonará hasta el final, y en copa del Rey, donde se convierte en el equipo revelación, y tras eliminar a la Balompédica Linense y Logroñés, da la campanada dejando en la cuneta, sucesivalemente, a Villarreal, Racing y Espanyol, equipos todos de primera división, y sólo cae frente al Athletic Club, ya en semifinales.

Tras concluir la liga en primera posición el Mirandés debe jugarse el ascenso con el Atlético Baleares, un sensacional conjunto y con un gran número de futbolistas de gran experiencia en categorías superiores. El partido de ida se disputa en Anduva, y el Mirandés logra un esperanzador, aunque corto resultado, tras vencer por un tanto a cero gracias al gol de Aritz Mújika.

El choque de vuelta se disputa en horario matinal, y bajo un asfixiante calor. El partido no resulta sencillo para el Mirandés, que ve como, en los primeros minutos de la segunda mitad, el equipo balear iguala la eliminatoria. Pero el equipo rojillo saca entonces lo mejor de si mismo, y a falta de quince minutos para el final, Pablo, desde el punto de penalty lleva la igualada al marcador, y pone al Mirandés a un paso de segunda. En el último minuto, un tanto en propia puerta del equipo mallorquín, certifica el ascenso.

Miranda de Ebro entera, en plenas fiestas patronales de San Juan del Monte, se echa a la calle para festejar el ascenso. Por primera vez, tras 85 años de historia, el Club Deportivo Mirandés jugará en Segunda División.

Permanencia en Segunda División

La primera temporada en categoría profesional de la historia del CD Mirandés supuso un auténtico reto a todos los niveles para el club de Anduva. Una división compuesta por equipos históricos del fútbol nacional en la que el club rojillo logró adaptarse no sin un periodo de aclimatación inicial en la que las dificultades por el salto se mostraron en partidos de alta exigencia en los que los pupilos de Carlos Pouso combatieron con intensidad, muy arropados por la siempre fiel grada mirandesa. En esta temporada recalaban en Miranda jugadores de experiencia en Primera y Segunda división como Iñigo Díaz de Cerio, Iñaki Goitia, Roberto Esquiroz “Rúper” o Gonzalo Colsa, incluyendo la importante vuelta en el mercado invernal en forma de cesión ,procedente del Real Madrid Castilla, del centrocampista Antonio Martínez, una vez superada la grave lesión producida en el partido de campeones de Segunda División B del año anterior.

El proceso de conversión en Sociedad Anónima, respaldado en votación por el colectivo de socios, y el objetivo de la salvación deportiva, se convirtieron en los objetivos y los retos a afrontar por la institución para el citado curso. Para el primero de ellos, la Junta Directiva liderada por Ramiro Revuelta, confió la profesionalización del club y la implantación de un sistema de gestión eficaz a Elías Espiñeira como director general. El rumbo firme en lo institucional, se vió apoyado a corto plazo por una recuperación de resultados y un ascenso de posiciones en la tabla clasificatoria durante la segunda vuelta de campeonato, que llevó al Club Deportivo Mirandés a completar un segundo tramo de liga a la altura de rivales que optaban a jugar play off por el ascenso, logrando equilibrar el complicado inicio.

Victorias ante rivales de la talla de UD Almería o Elche CF, conjuntos que a la postre lograrían el ascenso a Primera División, unidas a un regularidad en juego, rendimiento y resultados tras alcanzar un patrón de juego con el que el equipo rojillo consiguió escapar progresivamente del fantasma del descenso, hicieron que el conjunto alcanzara la fase final de la temporada con todas las opciones intactas. Sería en Córdoba, en una calurosa tarde en el estadio Arcángel donde, de nuevo Mújika, como ya sucediese en la fase de ascenso del año anterior, lograba marcar el primer tanto de una victoria que certificaba la permanencia un año más del CD Mirandés en liga Adelante. El posterior tanto de Alain confirmó la noticia, y ese día, a falta aún de un partido por disputarse para concluir la temporada, el equipo salvaba la categoría.

Felicidad y celebración en toda una ciudad que veía como por segundo año consecutivo, el equipo respondía a todas las expectativas y la confianza depositadas en él, consiguiendo cumplir con el objetivo fijado en el arranque del curso, logrando una permanencia histórica que marcaba para siempre la historia de la entidad de Anduva. Éxito a nivel deportivo, y estabilidad institucional y económica para un club que comenzaba ya a crecer entre los grandes, afrontando un porvenir inimaginable apenas algunas temporadas atrás.

Segunda temporada en Liga Adelante

La segunda temporada en la categoría de plata del fútbol español presentaba a nivel deportivo aún más desafíos si cabe que su predecesora. El equipo ya no era sorpresa para nadie y se antojaba necesario consolidar un proyecto en Segunda División para dar continuidad al recorrido rojillo por el fútbol profesional. El escogido para guiar los destinos del equipo fue Gonzalo Arconada, experimentado entrenador que llegaba a Anduva para sumar método, profesionalidad y rendimiento a un equipo que venía de lograr un año finalizado con tintes de éxitos.

Para acompañarle, llegaron a la institución un grupo de jugadores consolidados en la categoría y que aportarían competitividad, empaque y calidad a la plantilla procedente de la temporada anterior. A los Caneda, I. Agustín, Pablo, Muneta o De Cerio, se unirían Txomin Nagore, Igor Martínez, Malón, Ríos o Borja Docal. Un compendio de juventud y veteranía para sumar a un grupo bien compensado y articulado por el Director Deportivo de la entidad, Carlos Lasheras.

Fuente: cdmirandes.com